Hasta la reforma operada por el R.D.-ley 9/2018, de 3 de agosto, de medidas urgentes para el desarrollo del Pacto de Estado contra la violencia de género («B.O.E.» 4 agosto), en la Asistencia psicológica de los hijos tras el divorcio, era muy acentuada la necesidad de acudir a la vía judicial cuando un progenitor quería que se su hijo tuviera asistencia psicológica y el otro no.

La vía legal, es acudir a la jurisdicción voluntaria, e interesar el consentimiento judicial, de conformidad al artículo 156 del Código Civil. Presentada la solicitud, a modo de demanda por el progenitor que cree conveniente la asistencia psicológica para su hijo menor de edad, el otro progenitor la recibe y se cita a las partes, y al menor si tiene suficiente madurez, y necesariamente si tiene más de doce años. Tras ser escuchados, se dicta un Auto por el Juez, autorizando o no dicha asistencia.

Asistencia psicológica hijos tras  divorcio.

Si bien, desde el 5 de agosto de 2018, entró en vigor una reforma del artículo 156 del Código Civil, y hay excepciones a la regla general, es decir, la necesidad de que ambos progenitores estén de acuerdo en la asistencia psicológica del menor de edad (hasta los dieciséis en los que siempre será necesario el consentimiento expreso).

La excepción, como medida frente a la violencia de género, es, que el progenitor que no preste su consentimiento, se encuentre incurso en un proceso penal, por atentar contra la integridad física, moral o libertad de los hijos o del otro “progenitor”, y en este caso, no hay distinción de género, por lo que a pesar de que la medida, se adopta en la lucha frente a la violencia de género, no se hace distinción en el género de cada progenitor, pudiendo ser el consentimiento de la madre, el que sí está incursa en dicho procedimiento penal, no sea necesario para que el hijo común pueda ser asistido por un psicólogo.

CONSENTIMIENTO DE AMBOS PROGENITORES PARA LA ASISTENCIA PSICOLÓGICA DE LOS HIJOS
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